viernes, 24 de abril de 2009

3.2.3 Educacion Ambiental

UNA BUENA EDUCACION AMBIENTAL = RESCATE DEL PLANETA



¿Qué es la educación ambiental?
la educación ambiental es una doctrina cuyo objetivo es participar en la fomentación de conductas enfocadas al respeto del entorno natural que nos rodea. Las principales características de esta educación son: Crear soluciones concordantes entre el entorno natural y el ser humano. Conseguir que el respeto del medio ambiente tenga una gran importancia. Tener valores colectivos centrados en el respeto al medio ambiente.


¿Por qué es necesaria la educación ambiental?
Porque la persona depende del medio natural y se relaciona con otros seres vivos, no se puede consentir el maltrato a la vida de los demás.
Porque los ecosistemas están peligrosamente dañados y no podemos continuar realizando mas deterioros
Porque es necesario que el medio que nos rodea y utilizamos para vivir este en condiciones saludables.
Porque el medio ambiente es de todos, tanto humanos como seres vivos, y tenemos que concienciarnos que nuestro deber es cuidarlo y respetarlo, puesto que todos tenemos derecho a vivir en armonía.
.“somos parte de la tierra, y asi mismo ella es parte de nosotros” “ enseñen a sus hijos lo que nosotros hemos enseñado a los nuestros, que la tierra es nuestra madre, todo lo que le ocurra a la tierra, le ocurrirá a los hijos de la tierra” “ esto sabemos: la tierra no pertenece al hombre; el hombre si pertenece a la tierra”
jefe indio Noah Sealth al hombre blanco,

jueves, 23 de abril de 2009

3.2.2 Analisis del Ciclo de Vida ACV

ACV : El “Análisis del Ciclo de Vida”, es un método científico que se emplea para investigar el impacto de un material -o de un sistema - en el medio ambiente durante toda la vida de dicho material, en una aplicación concreta, desde la obtención de las materias primas, hasta el momento en que se deshecha. De este modo se pueden comparar los impactos medioambientales de diferentes materiales (por ej. PVC, PET y cristal) o de diferentes sistemas (por ej. embalajes de un solo uso o reutilizables), utilizados con un mismo mismo propósito (por ej. embotellado de agua mineral), se pueden comparar.
Es un procedimiento objetivo de evaluación de cargas energéticas y ambientales correspondientes a un proceso o a una actividad, que se efectúa identificando los materiales y la energía utilizada y los descartes liberados en el ambiente natural. La evaluación se realiza en el ciclo de vida completo del proceso o actividad, incluyendo la extracción y tratamiento de la materia prima, la fabricación, el transporte, la distribución, el uso, el reciclado, la reutilización y el despacho final.

3.2.1 Inventarios del Ciclo de Vida ICV

El análisis del Inventario del Ciclo de Vida (ICV) cuantifica los consumos de materias primas y energía junto con todos los residuos sólidos, emisiones a la atmósfera y vertidos al agua (las cargas medioambientales) derivados de todos lo procesos que están dentro de los límites del sistema. Los resultados de un estudio de ese tipo generan un inventario de las cargas medioambientales asociadas a la unidad funcional.


Una herramienta que ha sido de suma utilidad para llevar a cabo un manejo integral de los residuos sólidos (MIRS) es el Inventario de Ciclo de Vida (ICV). El ICV comienza en el momento en que un material se convierte en residuo (es decir, pierde su valor comercial), y termina cuando deja de convertirse en residuo y se convierte en un producto útil, en energía aprovechable o en un material inerte en el relleno sanitario. Las “entradas” o insumos en un sistema de MIRS son los residuos sólidos, la energía y otras materias primas. Las “salidas” o productos del sistema pueden ser materiales útiles “revalorizados” (reutilizados, reciclados, derivados a composta o incinerados con recuperación de energía), emisiones al aire o agua, y materiales inertes que se disponen en los rellenos sanitarios.
en nuestras manos esta la preservacion de los recursos naturales, una manera de aprovecharlos al maximo es reutilizandolos.






3.2 Enfoque ecologico del desarrollo sustentable

El término desarrollo sustentable reúne dos líneas de pensamiento en torno a la gestión de las actividades humanas: una de ellas concentrada en las metas de desarrollo y la otra en el control de los impactos dañinos de las actividades humanas sobre el ambiente

De acuerdo a lo establecido en el artículo 3° de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, en la fracción XI se define al desarrollo sustentable como “el proceso evaluable mediante criterios e indicadores de carácter ambiental, económico y social que tiende a mejorar la calidad de vida y la productividad de las personas, que se funda en medidas apropiadas de preservación del equilibrio ecológico, protección del ambiente y aprovechamiento de recursos naturales, de manera que no se comprometa la satisfacción de las necesidades de las generaciones futuras”.










3.1.3 Indicadores de Sustentabilidad

Los indicadores para monitorear el progreso en las distintas dimensiones son necesarios para ayudar a quienes toman las decisiones y elaboran las políticas a todo nivel a mantenerse enfocados en el camino hacia el desarrollo sustentable. El proceso de elaboración de indicadores es lento y complejo y requiere numerosas consultas. Cuando aparece un nuevo indicador éste debe ser puesto a prueba y modificado a la luz de la experiencia.
Los indicadores económicos son comúnmente los más usados. Sin embargo, los indicadores sociales, ambientales e institucionales son esenciales para tener un panorama más completo de lo que ocurre con el desarrollo.

3.1.2 Desarrollo Sustentable Conceptos

Desarrollo sostenible
El término desarrollo sostenible, perdurable o sustentable se aplica al desarrollo socio-económico y fue formalizado por primera vez en el documento conocido como
Informe Brundtland (1987), fruto de los trabajos de la Comisión Mundial de Medio Ambiente y Desarrollo de Naciones Unidas, creada en Asamblea de las Naciones Unidas en 1983. Dicha definición se asumiría en el Principio 3.º de la Declaración de Río (1992):
Satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades de las del futuro para atender sus propias necesidades.
El ámbito del desarrollo sostenible puede dividirse conceptualmente en tres partes: ambiental, económica y social. Se considera el aspecto social por la relación entre el bienestar social con el medio ambiente y la bonanza económica.


Deben satisfacerse las necesidades de la sociedad como alimentación, ropa, vivienda y trabajo, pues si la pobreza es habitual, el mundo estará encaminado a catástrofes de varios tipos, incluidas las ecológicas. Asimismo, el desarrollo y el bienestar social, están limitados por el nivel tecnológico, los recursos del medio ambiente y la capacidad del medio ambiente para absorber los efectos de la actividad humana.


Condiciones para el desarrollo sostenible Los límites de los recursos naturales sugieren tres reglas básicas en relación con los ritmos de desarrollo sostenibles.
Ningún recurso renovable deberá utilizarse a un ritmo superior al de su generación.
Ningún contaminante deberá producirse a un ritmo superior al que pueda ser reciclado, neutralizado o absorbido por el medio ambiente.
Ningún recurso no renovable deberá aprovecharse a mayor velocidad de la necesaria para sustituirlo por un recurso renovable utilizado de manera sostenible.
Según algunos autores, estas tres reglas están forzosamente supeditadas a la inexistencia de un crecimiento demográfico.






































tema 3.1.1 Estilos de desarrollo

Ecosistemas y Recursos Naturales



  • Involucrar a las organizaciones comunitarias en la gestión de los parques nacionales y otras áreas protegidas.






• Respaldar a la población local en el control de los inventarios de la biodiversidad y remunerar a los que tienen conocimiento tradicional para colaborar en la protección de uso sòstenible de la biodiversidad.










• Monitorear y publicitar las fuentes locales de contaminación.





















  • Crear organismos de multi-interesados directos para la planificación sobre el uso local del suelo, inclusive el monitoreo y componentes de evaluación, vinculándolos a la planificación al nivel nacional, especialmente respecto a las áreas de recursos naturales tales como: minería, forestal, pesca y agricultura.